¿Mataron al "9"?

Problema mundial

¿Mataron al "9"?
El "9" y el "10" son para mí las dos posiciones más lindas que tiene el fútbol. Desde hace un largo rato se admite al característico orquestador de juego como una especie "extinta".

El "último 10", dicen en Argentina cuando hablan de Juan Román Riquelme. Y así sucesivamente lo hace cada país con su respectivo crack. ¿Pero... y el "9"?

Erling Haaland, un a especie en peligro de extinción.

Veo una tendencia en el fútbol mundial que de a poco va disminuyendo y acorralando a ese típico goleador.

Es un hecho irrefutable que Costa Rica no volvió a tener un atacante como Paulo César Wanchope. Honduras tampoco a un Carlos Pavón.

Panamá fue tierra de goleadores de la talla de Dely Valdés, Blas Pérez y "Matador" Tejada; pero esa abundancia hoy se le convirtió en escasez.

Guatemala no tuvo, y quién sabe si volverá a tener, un "Pescadito Ruiz", de la misma forma que El Salvador no ha vuelto a ver un Díaz Arce.

De cabeza, de tiro libre, de zurda, de derecha, de chilena, de volea. Carlos Pavón hacía goles de todos los colores.

Pero esto no es un problema exclusivamente centroamericano: fíjense cómo escasean los centro-delanteros en todos lados.

Paraguay añora volver a tener un Roque Santa Cruz, Perú a un Paolo Guerrero, y Chile a dos monstruos como Salas o Zamorano.

Italia y España se la juegan con Scamacca y Álvaro Morata en la Euro que viene: ambos de menor perfil que muchos de sus predecesores.

Y ni la misma Brasil con sus 5 Copas del Mundo ha vuelto a encontrar uno que sea siquiera la mitad de lo que fue el "gordo" Ronaldo.

A Ronaldo Nazario, si lo describo, lo limito. Genio absoluto.

A mí me parece que el fútbol ha perdido una buena parte de su faceta "salvaje".

Podemos discutir otro día si eso es bueno o malo, pero es un hecho que al "9" le cambiaron su rol principal y original: hacer goles.

Ahora le piden que baje a marcar, que pivotee, que presione alto, que abra espacios, que se asocie, y tras de eso, que mande a guardar todas las que tenga.

Se podría decir que los delanteros de ahora son más "completos", porque los han “mecanizado” mucho más que antes.

Pero es difícil olvidarse de lo grandiosos que fueron Batistuta, Vieri, Van Nistelrooy y muchos otros.

Batigol, un 9 de culto.

¿Es esto bueno? ¿Es malo? No lo sé. Acá no voy a tomar postura.

Lo que sí está claro es que el fútbol está en constante evolución, y con cada cambio, algo de su esencia original se transforma.

El tiempo dirá si estos cambios han sido para mejor o peor.

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